Casa en Alt Empordà, con 108 m² construidos, 82 m² útiles, 1 dormitorios, 2 baños, reformado, cocina equipada, amueblado, 2022, 2 plantas del edificio, calefacción central, energía calefacción eléctrica, aire acondicionado frío/calor
Casa de pueblo con encanto mediterráneo y diseño contemporáneo en Vilajuïga
En el corazón de Vilajuïga, esta singular casa de pueblo invita a descubrir una forma de vivir donde la autenticidad de la arquitectura tradicional se encuentra con el diseño contemporáneo, la calidad de los materiales y una cuidada sensibilidad estética.
Reformada con especial atención al detalle, la propiedad destaca por su personalidad, sus acabados de calidad y una decoración que combina con naturalidad madera, metal, cristal y texturas cálidas, creando espacios con carácter propio y una elegancia serena.
La vivienda se distribuye en dos plantas. En la planta baja, el salón y la cocina, de líneas depuradas y funcionales, conforman un ambiente acogedor y equilibrado. Una amplia cristalera conecta ambos espacios con el porche y el jardín, diluyendo los límites entre interior y exterior y permitiendo disfrutar de la luz natural y de la vida al aire libre. Un aseo de cortesía completa esta planta.
La planta superior revela un espacio de marcada personalidad, concebido con una distribución abierta que integra una zona de estudio, un dormitorio, un baño con ducha y un segundo ambiente de salón. La combinación de materiales, volúmenes y elementos decorativos aporta una identidad singular a esta planta, donde cada detalle contribuye a crear una atmósfera íntima y sofisticada. Desde el dormitorio, las vistas al castillo de Quermançó enmarcan el paisaje y añaden un atractivo especial a la experiencia de habitar la casa.
Cada rincón refleja el cuidado puesto en la reforma, con una selección de materiales y acabados que realzan el carácter original de la vivienda sin renunciar al confort y a la estética actual. El resultado es una propiedad única, alejada de los convencionalismos, en la que tradición, diseño y funcionalidad conviven en perfecta armonía.
Vilajuïga ofrece un entorno tranquilo y auténtico, rodeado de naturaleza, viñedos y olivares, con una ubicación privilegiada para disfrutar tanto del paisaje del Empordà como de la proximidad a las playas de Roses y Llançà. Figueres y la frontera francesa se encuentran también a una distancia cómoda, lo que permite combinar la serenidad de la vida de pueblo con una excelente conexión con el entorno.
Una propiedad con alma, concebida para quienes aprecian la arquitectura, el diseño y los espacios con identidad. Una casa especial donde disfrutar de la calma mediterránea, la belleza de los materiales y el privilegio de vivir en un entorno lleno de carácter.
